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Las notas al pie son de Marcelo Mangiante
Ejercicio
para marcar un nuevo tiempo
Estamos en
el fondo en la base del pozo
sentados
El hallazgo en el rojo de los labios
En el verde de los ombligos
Descendidos y sentados en la base del pozo
El vértigo como una echarpe de angora recogida
y plegada en torno de los hombros
sin contrario sin mejor
En cruz de fuego las falanges
La clave de
todas las cosas en el punto negro que derrama
el agua de las axilas
Las axilas, la torpeza maravillosa que concentra
y alarga los deseos
Es el pozo de los esqueletos de la arcilla con fiebre.
La máscara azul de la sangre monta su castillo
contra la vastitud del paisaje.
La ausencia en el interior de nuestras cadenas
raras y curvas
Ausentes y sentados descontamos la ausencia de la
ausente caliente y amorosa por la noche curva
y ausente
Es dura la tarea de tender un puente entre la ausencia
y nuestras caderas raras y curvas
"Sirven todas las curvas que conducen
a los cielos más raros"
Los destrozos han llegado hasta los nudos más nítidos
Eso ha sido siempre un furioso contra-golpe al vientre
En el fondo en la base del pozo retorcidos y
verdes
desvanecidos junto al pie de los movimientos frágiles
La llave ha
recuperado todo su poder
discriminatorio
Discriminados y declinados en los tiempos desconocidos
Convertidos en el contenido más preciso de estas manos
Afirmados fuertemente a la base del pozo
Agilmente saltamos en la boca de la máscara azul
Marcamos un
nuevo tiempo
Es un nuevo tiempo levemente inclinado al interior
de los actos.
Wenner fue
uno de los fundadores y principales impulsores de la "Escuela del Espíritu
Experimental" --fenómeno de la literatura y la plástica argentinas a finales
de los '50, muy relacionado al movimiento "Poesía Buenos Aires" y al creacionismo--
del que participararon poetas como Luis Massa, Hugo Loyácono, Raúl Quevedo,
Rubén Tizziani, Simón Kargieman y artistas plásticos como Peter Sussman,
Miguel A. Ríos, Esteban Rey, Jorge Duarte. Este poema, de 1959, apareció
en una revista de este grupo que propugnó un arte libre, amoral, "espiraloide
y de curvas arbitrarias", lúcido y racional mas no intelectual; un arte
espontáneo, vivificante, que es experimental porque crea "con la sangre,
el alma, con los sentidos, con el sexo: con todo el cuerpo", según indica
un manifiesto plasmado en la revista Mediodía.
Amplio horizonte
abrázame
Es tan difícil
no recordar a los amigos idos
El placer de una conversación
Esta brisa que me corroe la sangre y hace aflorar
la imagen más detallada de la mujer que amo
Me sobresalta lo que cae y camina en la noche de la memoria
Vengan y siéntense sobre mi corazón humillados,
los muertos con la palabra inconclusa de un proyecto
claro como el resplandor del sol,
la espuma del mar cuando la luna cruza las profundidades
del deseo
Latir, caminar, ascender, aprisionar los momentos
cargados de sustancias imponderables
Caer como en un sueño, como en un delirio
Flotar en un mar con peces helados que lloran el verano
extraviado entre las páginas preferidas del libro preferido
de la viuda.
Quiero decir que hay mucho de injusto para los que han
amado tanto, que tanto se han estudiado, que tanto
se han comunicado
Los compañeros, veo sus rostros cuando la metralla
destruyó la mecánica maravillosa de sus razonamientos
Les digo: compañeros los amo
Vivo porque ustedes han muerto ricos
Las voces de ustedes suben hasta mí como una invitación
para una gran marcha hacia un porvenir que encierra
todo el presente
Esta brisa suave, casi asesina, que fluye
entre la luna y mi cuerpo
Toda resistencia nos contamina
Toda contaminación trae impurezas, insatisfacciones
ocultas bajo el manto de una pureza insatisfecha
Somos de una madera muy extraña
Nuestro olor es indefinido
Nunca contiene toda la atención del universo
Que es una ardilla maniosa
Nada debe distraernos de un beso, un abrazo
Cuando más nos amamos más hermosos nos volvemos
Todo parece existir de una vez y para siempre
Esta brisa
No puedo decir que es esta brisa
Este silencio que en mi mente es como es amor
de nuestros cuerpos
Siempre está el cuerpo
A veces nos distrae es cierto
Sin él estaríamos distraídos para siempre
Sólo se puede tocar el cuerpo
Tocar también es hacer música
Hay luces que uno no puede arrancar de los puentes de la memoria
Tu pequeña mano morena en mi mano blanca
A veces me dan ganas de llorar como un niño hasta
entrar en un sueño lleno de bellísimos pezones.
Poesía
inédita en libro. Publicada en Revista H.I.J.O.S., nº 10 (Bs. As., otoño
2001). Un singular homenaje a quienes fueron su espejo, esos hombres que,
como él, no separaron la crítica de la militancia y se convirtieron en
perdurables mártires de las causas populares en cualquier parte del mundo.
Los dos versos más largos finalizan con la palabra más larga del idioma:
"memoria".
El concurso
de vidrieras
El concurso
de vidrieras alusivas de la Fiesta Nacional de la Flor causó entusiasmo
al principio y estupor después. El entusiamo corrió por cuenta de los
participantes, el estupor lo aportó el jurado.
Había una vidriera
en Escobar que despertó la admiración de cuanto espectador tuvo y que
por su motivo alegórico representaba el trabajo, la poesía, la literatura,
la pintura, las artes en general, bajo la influencia de la flor. Si el
trabajo técnico era eficiente y cuidadoso, el artístico era magnífico.
Era esta vidriera, más que una posibilidad, un orgullo para Escobar.
También había otras vidrieras bien hechas y con buen gusto y contenido
representativo.
Pero he ahí que el jurado olvidó todo esto y creyó que el concurso se
trataba de poner flores por todas partes y la vidriera que tenía más flores,
plantas y césped ganaba el premio. La cantidad era más importante. Lo
representativo, lo espiritual, lo artístico y toda la fuerza expresiva
de su profundo significado no tuvieron importancia. Se consumó así en
Escobar otro asesinato más al arte, y van…
Escobar parece no estar preparado para estas cosas, y no lo estará mientras
no se hagan actuar a jurados representativos y especializados, y con una
reglamentación específica, porque es ahí justamente donde creo que está
la falla.
Zapatero a tus zapatos dice un viejo refrán, habrá que aprenderlo si pensamos
en 1965.
EL TÁBANO Seudónimo con el que Tilo Wenner firmaba sueltos
en El Actual, el semanario que dirigía en Escobar, provincia de Buenos
Aires, Argentina. La nota es de 1964 y da cuenta de un estilo claro, expeditivo:
el periodista escribe tal y como habla. Diferente es la literatura de
Tilo: tanto en prosa como en verso se afana en la búsquedas de trastocamientos
simbólicos, se aferra a una experimentación vanguardista, una interrogación
brutal en torno a las posibilidades de liberación expresiva que ofrece
la palabra. La fiesta Nacional de la Flor ha hecho de Escobar una localidad
más que conocida en todo el país y le genera importantes ingresos cada
año.
A la crítica cretinisante
Carta definición a Elizabeth Azcona Cranwell
EL CRETINO: "No soy Dios para condenar"
EL POETA: "Pero tampoco eres Dios para salvar".
Cuando un crítico se acerca a la obra de un poeta no tiene derecho a una
fácil ingenuidad, la ingenuidad en un crítico es ignorancia.
No se busque concesiones en mi poesía.
Mi poesía es un difícil aprendizaje para encontrar habitable y hasta bello
el caos. La claridad es una acotación marginal al mundo de la poesía.
La condición de "ser ahí" a cuenta del alemán; el "sentimiento del absurdo"
tengo conciencia que en última instancia es una actitud pueril; la "dura
realidad" vaya para los líricos.
El vacío como movimiento de la vida no es angustiante. La poesía (del
"vacío") en su movimiento, digo, es un movimiento que acaba con su iniciación,
arrasa su propio fin, su propio principio; su fin no es algún fin, es
un fin sin paréntesis, un absoluto y sin continuidad fuera de su absoluta
redención del movimiento ejecutado por el cuerpo en movimiento… un cuerpo
incandescente con su alma dentro, violentado por su pasión de querer el
movimiento de sí mismo. Es la vivalencia (no ambivalencia) de la pesadilla-vacío.
¿Por qué el vacío siempre asociado a la angustia absurda? El vacío es
punto de tensión entre la vida, la muerte y el mundo; el descenso de la
presión atmosférica engendra los vientos, las hermosas y destructoras
tormentas deprimen la mediocre claridad; la falsa poesía se denuncia sola,
viene tejida de pueriles equivalencias. A nivel de la conciencia poética,
"adivinar" es constatar. Niego la trascendencia, la fragilidad de la vida
es absoluta, constato su presencia de fuego y compruebo maravillado que
la oscuridad no es un defecto, sino realidad profunda, a veces lenta en
su total revelación aterradora, bella y oscura. Lo claro no exige revelación,
toda revelación no es clara; de ser así, para qué la revelación.
La necesidad es esencial a la poesía, y ésta un gesto de libertad total,
es trágica y no dramática; me repugna el drama cristiano con su fácil
solución.
Usted no entiende nada de los mitos, donde hay una solución busca una
clave; "fijar" es la metamorfosis del verbo estático en acción, "soga,
danza, escalera, árbol", ver tratado de mitología. No se da usted cuenta
de que no me conmueve el ilusionismo del bello solitario, sino la verificación
de la vida y su eclosión; la trascendencia o la inmanencia son conceptos
gastados.
El absurdo es un ser humano sin piel. "Vivimos el vacío refrescante de
la vida", es la vida desprovista de razones suplementarias; se convive
con los terrores y se los encuentra bellos; desde la base giratoria del
pozo.
Siempre la verdadera poesía se encuentra en las palabras inadecuadas.
Mi confianza en el futuro es nula, me interesa la vida, toda mi poesía
está bajo sus ojos como un movimiento de amor. La poesía es magia, deshacerse
de la magia es practicarla: vivir su conocimiento, la reiteración en esta
poesía es importantísima, siga su movimiento. El esfuerzo del poeta es
la lucidez total o todo es una infamia. No hay derecho al equívoco, el
mal ya no se puede hacer (ni por ignorancia), dijo Lautreamont. Su referencia
a la poesía automática es malsana, oculta una intención gratuita. ¡Cuidado!
Usted para salvar su falta de imaginación usa la expresión "obra inteligentemente
controlada". ¡Si soy un guijarro abandonado en la selva amazónica! Usted
no escucha al poeta y es un mal al que nadie ya tiene derecho. Las tapias
oyen, usted es sorda, lo lamento por usted.
Le ruego no superficializar con una ingenuidad que peca de idiota el texto
de un poeta que está muy lejos de ignorar con qué materias experimenta.
Mi responsabilidad me obliga a no admitir se diga cualquier cosa a propósito
de la poesía. Para mí, la poesía es lo importante, se está con ella o
se está en contra de ella. No le doy el derecho al equívoco.
Atentamente,
TILO WENNER
Carta incluida en "Transmutación", libro editado en
1961 que reúne prosas muy heterogéneas de Wenner que discurren entre la
narrativa alegórica y el ensayo político-literario. Esta "contracrítica"
literaria (inicialmente publicada --con errores-- en La Gaceta de Tucumán)
es un desquite frente a una reseña de la reconocida crítica y poeta E.
Azcona Cranwell, quien le endilga una escritura hecha de veladuras, de
claves, donde una cosa significa otra cosa. Aquí se exhibe el modo en
que Tilo concibe la labor del poeta. Escribir literariamente es definirse,
es jugarse la vida entera en una oración, es no ser neutral ante nada;
es construir en la tierra, de un soplido, un cielo que nunca y en ningún
lado existió, con las palabras más inequívocamente equivocadas. Wenner
no admite la mediación, es directo, no se guarda nada ni cuando polemiza.
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